Se viene el fin de semana largo, les paso algo para entretenerse y reflexionar. En uno de mis primeros post, http://nuevargentina.blogspot.com/2006/02/auge-y-ocaso-de-la-republica-argentina.html el dos de febrero de 2006 transcribí una excelente artículo del Prof. García Hamilton. La idea central es encontrar los orígenes y causas del “auge y el ocaso” de nuestro país. En el post de hoy les presento la "última parte" de esa historia.
Con el estrépito del fracaso y la funesta estrategia de la huida hacia adelante de la guerra de Malvinas, los militares supieron generar una democracia de vencidos. Sin embargo, en 1983, el sistema se sorprende con la persistencia de los dos grandes partidos, vigorosamente constituidos. La Unión Cívica Radical, con Alfonsín, vence al Partido Justicialista, con Luder.
Fantasía Socialdemócrata, 83-89
En los ochenta, con el cuento del Tercer Movimiento Histórico, Alfonsín intentó, sin suerte, colonizar el desbarajuste del peronismo derrotado.Entonces en el peronismo se asistía a una renovación formal. Con el modelo parental de los radicales. Convertidos, repentinamente, los radicales, en socialdemócratas, que practicaban, para la portada de “Le Monde”, la ejemplaridad del humanismo. Sin embargo, Rico y sus amigos queman corchos y embetunan, en la Semana Santa de 1987, aquellos tres años iniciales de fantasía. Completada, la fantasía, por la victoria anunciada de Antonio Cafiero, renovador del PJ, en la provincia de Buenos Aires sobre Casella, de la UCR y que da por tierra las bondades del Plan Austral de Sourrouille, principalmente por una cuestion de expectativas; surge el primer problema de gobernabilidad para los radicales en el poder. La fantasía socialdemócrata, recibe el tiro de gracia con la nueva derrota del plan economico, esta vez el Plan Primavera, por el estigma totalizador de la hiperinflación.
Menem y el noventismo frepasista
El desmoronamiento precipitado del alfonsinismo condujo, en 1989, a que Menem, del PJ, acompañado por Duhalde, venciera a Angeloz, gobernador de Cordoba, de la UCR. Sin embargo, la máxima proeza de Menem fue anterior. Consistió en imponerse, desde la pequena y lejana provincia de La Rioja en 1988, a la renovación de Cafiero. En la última interna nacional que se tenga memoria. Que jamás podrá repetirse. En 1989, la UCR y el PJ eran, todavía, dos partidos, envidiablemente fuertes. Podían ser joyas mostrables de la Socialdemocracia Internacional. O de los Populares Cristianos. En los noventa, Menem, desde el PJ, encara la impostura de una etapa exitosamente transformadora. Que se conoce, después del desvanecimiento, con el nombre peyorativo mas totalmente incorrecto de "utopía neoliberal". Entonces Chacho Álvarez, diputado del PJ, se escapa, en los noventa, y funda, desde la mediología, aquel Frepaso mediático. Artificio que medra con los excesos del oficialismo que lo catapultó. Con el Frepaso se fragmenta, con levedad, algún pedacito del PJ. Para unirse, en un colorido "blend" de anticipación, con la izquierda cultural, firmemente desorientada desde la extinción de la Unión Soviética tras la caida del muro de Berlin en 1989. Para seducir, también, a las capas medias, que solían reverenciarse en el democratismo de la UCR. El Frepaso de Álvarez liquida, sobre todo, a la izquierda que ya no puede recomponerse. Y vacía, de sectores independientes, a la UCR.
Entrecruzamientos originarios.
Gracias a la Convención Constituyente, que Menem pacta en Olivos con Alfonsín, el primero, Menem, logra, en el 95, la carísima reelección que le permite quedarse, cuatro años más. Aquella elección del 95 agrava, por el colosal estruendo de la derrota, la desintegración anunciada de la UCR. Sin embargo la UCR, siempre con la magia de Alfonsín, se recompone. Al asociarse con aquel progresismo. Con el rapiñador del Frepaso, que lo despojaba. Es importante decirlo, éste Sr. que luego seria el Vice de la formula de la alianza, nunca gano una elección, sólo popularidad mediática. Hasta perdió una interna con esa promesa mendocina mal llevada llamada José Atilio Bordón que al día de hoy se pasea por los oscuros pasillos K. Para vencer, con el moderado mascarón de De la Rúa, de la UCR, en 1999, a Duhalde, del PJ.Con el registro de fascinantes anticipos de entrecruzamientos teóricos, que magnifican el nivel, altamente preocupante, de la esquizofrenia nacional.Duhalde, del PJ, proponía un discurso opositor a Menem.Mientras De la Rúa, el opositor real, triunfaba, plácidamente, con el mantenimiento, posteriormente considerado "ficticio", de la Convertibilidad.
Tribus
Téngase en cuenta que, en 1999, confluyen, en la UCR, la totalidad de las tribus que, después del fracaso de la Alianza, penosamente se desparramarían. López Murphy, hacia el centroderecha del “recrearismo”. La señora Carrió, hacia el esoterismo de centro izquierda del ARI. Alfonsín, Moreau, Storani, hacia la confluencia de Lavagna, el peronista de los radicales, que siempre se las ingenia para reagrupar el núcleo que supo desestabilizar a de De la Rúa. Conste que el teórico más clásico, el que registra una coherencia racionalmente descalificable, es Nito Artaza , coronado a la accion politica via el corralito. Con la Alianza, en el 99, y sobre todo después de su fracaso, se agudiza "el mercato", aparece una orgia de entrecruzamientos. Menem, del PJ, prefiere, para preparar minuciosamente su regreso trunco del 2003, que triunfe De la Rúa, de la UCR sobre Duhalde, del PJ. Hasta que, en los finales del 2000, el entendimiento bonaerense se lleva puesta, de sombrero, a la nación. La catástrofe de Buenos Aires arrastra, en su colapso, a la Argentina entera. Radicales alfonsinistas, peronistas del duhaldismo. Junto a residuales, orgánicamente traicioneros, del Frepaso, acompañan la horrible caída de De la Rúa. Después de los inolvidables entreactos de presidentes asume, por fin, Duhalde. Es el “Piloto de Tormentas”, del PJ. Irrumpe Duhalde entre los escombros producidos. Con el apoyo, nada desinteresado, de los empresarios, frenéticamente devaluadores, agrupados en AEA.Y, sobre todo, con el énfasis, deseoso de autosalvación, de Clarín.A partir del derrumbe se profundiza, de manera trasversal, la decadencia absoluta de los dos grandes partidos. El colapso del PJ, lacerado por la animadversión recíproca que Duhalde se dispensa con Menem, y que concluye en Kirchner. Y la UCR porque no tiene espaldas para cargar más con tantos fracasos. La caída de los dos grandes partidos se mezcla con los intereses financieros, escandalosamente extorsivos, de los poderosos medios de comunicación, que los desplazan. Cuesta aún entender que el descalabro atroz de la política fue, al fin y al cabo, una transferencia de poder. Y, sobre todo, un formidable negocio. Pero es tema de los próximos post. Buenas y felices Pascuas.
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3 comments:
Excelente análisis. Todavía me cuesta entender como mucha gente se niega a ver los intereses detrás del golpe del 2001, con la UIA y Clarín a la cabeza. ¿Acaso no se acuerdan de las vergonzosas operaciones de prensa de Clarín, con Bonelli y Sylvestre (o Silvestre y Tweety, da lo mismo) pidiendo a gritos la devaluación que les saque las papas del fuego a sus jefes? Creo que a partir del 2001 hay un episodio de negación colectiva, buena parte de los argentinos se niega a ver, no sólo el origen golpista del actual gobierno, sino que está sustendado en los mismos sectores que buscaron su salvación a través de la confiscación de los ahorros, la destrucción de la institucionalidad y la marginación de la Argentina del mundo.
Como dice el dicho o como se llame, antes para boltear un gobierno los políticos tocaban el cuartel general. En el 2001 sólo le bastó utilizar el clientelismo que tanto necesitan, para teñir el golpe cívico como algo espontáneo.
Diego,
“episodio de negación colectiva” ¡sería un excelente tema para una tesis de los muchachos de sociología! Que sumado a las contradicciones que nos aquejan, tema tratado en los comentarios de tu post “Reflexiones en la víspera del 24” (http://diegogoldman.blogspot.com/2007/03/reflexiones-en-la-vspera-del-24-de.html que recomiendo a todos la lectura), hacen de la sociedad argentina y me arriesgo a decir de la “bonaerense” un excelente campo de estudio.
Creo que aún los argentinos no hemos aprendido de aquellas palabras “sangre, sudor y lagrimas” y tenemos la íntima convicción que el esfuerzo lo tiene que hacer otro, que alguien es el que va a hacer que nosotros vivamos bien.
Tengo en la cabeza la imagen del hijo y su padre un hacendado pampeano, veo que éste trabajaba con esfuerzo la tierra para que de sus frutos, y veo a aquel viviendo cómodamente de las rentas que le da el campo en un petit hotel estilo parisino en Recoleta. El “bon vivant” que le llaman los franceses o “dandy” según que nos inclinemos por el estilo british. Así vive él una vida de lujo con lo que de arriba viene, y cuando el campo exprimido no puede dar sus frutos, nuestro amigo lo vende y así siguen sus aventuras. Pero que pasa… los economistas muchas veces confundimos stocks con flujos. A nuestro “héroe” le pasa lo mismo… grave error, él o los que le siguen se quedarán sin nada. Bueno a esa altura uno debería creer que el dandy se pondrá el overall y con el CV bajo el brazo comenzará a “patear” Florida. No, no hará eso… creerá que el “maná” le caerá del cielo y podrá rápidamente retomar sus paseos por el cementerio y sus tardes de cóctel en cóctel. Y así esperara, mientras su lujoso petit hotel se transforma en una especie de conventillo boquense que destila miseria y lástima por lo que fue, pero sobre todo por lo que pudo ser. Quizás, en algún momento nuestro amigo logre caerle en gracia a un respetado y acaudalado hombre que le puede dar alguna entrada gratis a un “boliche” de onda, pero eso será tan efímero como la misma noche de jolgorio y la decadencia continuará mientras el sigue esperando al Mesías. Y sin dudas cargándole sus propias penas y desgracias a algún familiar.
Esta es mi parábola de la sociedad Argentina. Un país que en 60 años tuvo crecimiento NULO (FIEL 2002) pero que fue el “granero del mundo”.
Me entristece decirlo pero el gobierno actual con su cohorte de señores “sálvese quien pueda y como pueda” son nuestro Mesías y eso creemos. Y es por eso que el tema deviene místico.
Y que la gente nada ve.
Ivan, ¡bienvenido a mi humilde espacio virtual! No se si recuerdas, en el año 89 ya hubo un primer intento de desestabilización por parte del entendimiento bonaerense, que no alcanzó la plaza de Mayo capital y es por eso que Alfonsin pudo “renunciar”. En el 2001 sin dudas fue un golpe de estado y sí, como los cuarteles ya no responderán nunca más al llamado civil, es a la “fuerza civil” que se recurre cuando se decide el traspaso del poder por voluntad de los “elegidos”. Palabras extrañas para una república democrática, no? Que aunque extrañas no creo que se acomoden al extraño mundo de nuestro amigo Diego! Aunque serían de uso cotidiano en el extraño mundo K.
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